
La aerotermia es un sistema de climatización que permite, mediante el intercambio de calor, obtener energía del aire para convertirla en calefacción, refrigeración o agua caliente. Es el sistema más eficiente del mercado ya que permite extraer hasta el 75% de la energía del aire.
La aerotermia engloba todos los sistemas que permiten extraer energía del aire. El más utilizado, consta de una bomba de calor aire-agua que nos permite calentar o enfriar el agua de los radiadores o el suelo radiante de nuestra vivienda. El único consumo eléctrico requerido, es el necesario para hacer funcionar el motor del compresor, el cual por cada kWh que utiliza, es capaz de generar entre 4 y 5 kWh de energía calorífica.
La aerotermia se ha convertido en la energía del futuro para sustituir al gas natural así como a todo el resto de sistemas de calefacción por combustión. Calificado como energía renovable, es el sistema que mayor confort con menor gasto ofrece al usuario, ya que permite ahorrar hasta un 80% en el coste de calefacción.

La aerotermia utiliza una bomba de calor que calienta el agua gracias al intercambio de calor con el exterior. Esto permite generar calefacción en invierno, refrigeración en verano y, mediante el uso de un aerotermo, agua caliente sanitaria (ACS) durante todo el año.
Dentro de la bomba de aerotermia discurre un refrigerante a través de un circuito compuesto por: evaporador, compresor, condensador y válvula de expansión.
Extracción de la energía del aire. La bomba de calor dispone de una unidad ubicada en el exterior de la vivienda para recoger el aire que se transfiere al interior de la bomba.
Evaporador. En el interior de la bomba de calor hay un circuito por el que fluye el refrigerante a muy baja temperatura. En la primera parte del circuito se encuentra el evaporador, lugar donde el refrigerante absorbe el calor del aire en un intercambio de calor y se produce la evaporación.
Compresor. El refrigerante en estado gaseoso llega a un compresor que aumenta su presión y por consiguiente la temperatura. Este es debido a que cuando aumenta la presión de un gas, sus partículas se desplazan más rápido y colisionan más veces originando un incremento de temperatura.
Condensador. Este elemento actúa como un intercambiador de calor. El refrigerante entra a alta temperatura y cede el calor al agua que va a ser usada por la calefacción a través del suelo radiante, radiadores convencionales o de baja temperatura, o fan-coils.
Válvula de expansión. Tras ceder el calor al agua, el refrigerante aún se mantiene a una temperatura muy alta para volver al evaporador y captar el calor del aire exterior. Por esta razón ha de pasar por la válvula de expansión, la cual disminuye su presión de forma drástica y con ello su temperatura, volviendo a estado líquido y quedando listo para reiniciar el proceso.
“Gracias a las propiedades del refrigerante, es posible extraer calor del aire a temperaturas muy bajas, incluso por debajo de los 0ºC”.

La aerotermia puede usarse con suelo radiante, con radiadores de baja temperatura, con radiadores convencionales, con fancoils o con conductos de aire acondicionado.

Los sistemas de climatización por aerotermia te permitirán ahorrar hasta un 80% de tu recibo de la luz y gas. El ahorro dependerá principalmente del tipo de combustible que utilizases anteriormente para la calefacción.
Este ahorro puede ser aún mayor si se utiliza aerotermia con placas solares, haciendo que el consumo eléctrico se reduzca mucho o sea prácticamente gratuito.
